Tromboembolismo pulmonar: la muerte súbita infradiagnosticada

Dr. Roberto Martín ReyesEspecialista en cardiología intervencionista y adjunto al Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, de Madrid

10 octubre, 2018

En la década de los 90 se acuñó la expresión “enfermedad de la clase turista”, que enseguida derivó en un debate sobre las deficientes condiciones en que debían acomodarse las personas que realizaban vuelos de largo recorrido. Pero de lo que se trataba en realidad es de , que es lo que les ocurre a muchos de estos viajeros.

En esas y otras circunstancias (lesiones, cirugías, cáncer, embarazo y postparto, etc) aumenta el riesgo de que se forme un coágulo de sangre en las venas de las piernas. El mayor peligro es que ese coágulo o trombo, o un fragmento, se desprendan y viajen por el torrente sanguíneo hasta los pulmones, en cuyo caso puede llegar a provocar la muerte súbita del paciente.

Cuando se produce esa cadena de sucesos se denomina tromboembolismo pulmonar (TEP), una dolencia que en España afecta a unas 30.000 personas cada año con un índice de mortalidad superior al 16 %. De hecho, se trata de la tercera causa de muerte por problemas cardiovasculares.

 

Una dolencia asintomática

Uno de los mayores problemas de esta enfermedad es que en aproximadamente la mitad de los casos no presenta síntomas. Según varios estudios, el 90 % de las personas que mueren por TEP no había sido diagnosticada y, por tanto, tampoco había recibido tratamiento.

Los síntomas más frecuentes son dolor en el pecho, que puede ser agudo y localizado o como una sensación de opresión; dificultad para respirar, generalmente de forma repentina; y aumento de la frecuencia respiratoria y cardiaca.

Como el tromboembolismo pulmonar está provocado en un 80-90 % de los casos por la mencionada trombosis venosa, también conviene prestar atención a sus síntomas, que suelen ser dolor e inflamación de la pierna, sensibilidad al caminar y sensación de calor en la piel, que puede presentar también enrojecimiento.

 

La importancia de las urgencias

Las dificultades diagnósticas de la TEP se multiplican cuando el paciente que sufre un episodio debe ser tratado de forma urgente. Desde el equipo de la ambulancia que acude en su ayuda para trasladarlo al hospital, hasta los profesionales del servicio de urgencias, toda la asistencia debe estar perfectamente coordinada.

Es una patología tiempo-dependiente, es decir, una emergencia en la que cuanto antes se inicie el tratamiento adecuado, más probabilidades hay de éxito. Además, es una enfermedad en la que pueden intervenir muchas especialidades, por lo que es importante que todos trabajemos de la misma forma para adelantar y acelerar el diagnóstico precoz y su tratamiento con anticoagulación ya desde la ambulancia en los casos en que esté indicado.

Con este objetivo, en nuestro hospital hemos elaborado un protocolo multidisciplinar para abordar estas situaciones con el mencionado objetivo de acelerar al máximo el diagnóstico y tratamiento del TEP de forma coordinada con los servicios de urgencias, en este caso el Samur al ser en Madrid.

 

Diagnóstico y tratamiento coordinados

Denominado Código TEP o Código 19, pretende garantizar la continuidad asistencial del proceso y abordaje multidisciplinar de la patología, cuyo manejo intrahospitalario hemos acordado con los servicios de neumología, cirugía cardiaca, medicina intensiva, urgencias, radiología intervencionista y cardiología.

Básicamente, el protocolo establece unas reglas comunes de valoración de los pacientes sospechosos de padecer esta enfermedad, los criterios igualmente comunes de análisis de la evaluación y, por último, la adopción compartida de las medidas terapéuticas acertadas en función del perfil de la persona afectada.

De esta forma conseguimos regular la actuación operativa de coordinación en todas las situaciones en las que los facultativos de Samur-Protección Civil sospechen la existencia de un paciente con signos y síntomas compatibles con un tromboembolismo pulmonar, lo que sin duda reducirá las tasas de mortalidad y mejorará la recuperación del paciente.