Prevención y control de la osteoporosis para evitar nuevas fracturas

Dra. Susana GerechterResponsable de la Unidad de Prevención Secundaria de Fracturas del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo de Madrid

10 enero, 2019

La osteoporosis es una enfermedad que afecta al esqueleto. Los huesos se vuelven más porosos y por tanto más frágiles, resisten peor los golpes y se rompen con facilidad. Hay muchos pacientes con osteoporosis que no son diagnosticados ya que es una enfermedad que no tiene síntomas visibles y pueden pasar muchos años sin detectarse  hasta que se produce una fractura.

El inicio de esta enfermedad hay que buscarlo en factores que intervienen en el desarrollo de la masa ósea.  Una mala alimentación o realizar poco ejercicio físico puede influir en la aparición de esta enfermedad. La menopausia también es un factor importante a la hora de desarrollar la enfermedad. Por eso es tan importante realizar chequeos periódicos; una densitometría cada dos años, por ejemplo, puede disminuir el riesgo de sufrir osteoporosis en mujeres mayores de 50 años. Además, el progresivo envejecimiento de la población aumenta el  número de fracturas por esta dolencia asintomática.

En nuestro país se producen anualmente más de 200.000 fracturas, lo que provoca, además de un elevado coste,  un crecimiento de la morbilidad (personas enfermas), sobre todo con rotura de cadera. Según estudios realizados, en los próximos diez años el riesgo de fracturas aumentará hasta un 40% y como consecuencia de este crecimiento el gasto sanitario subirá un 25%.

Existen una serie de recomendaciones que pueden ayudar, sobre todo a personas de mayor edad, a prevenir o retrasar la aparición de la osteoporosis y disminuir así el riesgo de fracturas. Una de estas recomendaciones es tomar alimentos que sean ricos en calcio y vitamina D, como la leche y los derivados lácteos y evitar el consumo de alcohol y tabaco. El contenido de vitamina D en los alimentos es muy bajo, excepto en algunos pescados azules, como la caballa, la sardina o el atún, por eso, la mejor forma de obtener esta vitamina es tomando el sol de forma moderada.

También es muy importante evitar el sedentarismo, caminar, al menos 20 minutos diarios aumenta la coordinación de movimientos y fortalece los músculos que sustentan los huesos. Para personas mayores, es fundamental que a la hora de pasear utilicen un calzado cómodo para evitar tropiezos. Con un mínimo de ejercicio diario se puede reducir el riesgo de caídas.

Con toda esta información, la International Osteoporosis Foundation (IOF)  puso en marcha en 2012 un programa para localizar, controlar y tratar a pacientes con fracturas osteoporóticas.

En España, en la Unidad de Prevención de Fracturas Osteoporóticas del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo recibimos, desde julio de 2016 cuando se creó este servicio, pacientes con alguna fractura osteoporóstica (la mayoría de cadera) derivados de Traumatología, Neurocirugía, Rehabilitación, Diagnóstico por la Imagen, Oncología, Ginecología, Unidad del Dolor y Medicina Interna. El trabajo multidisciplinar permite llevar un mejor y más completo control del paciente, mejorando su calidad de vida y evitando que pueda sufrir otra fractura.

Los controles que se llevan a cabo en esta unidad, coordinada por reumatólogos y endocrinos, van desde densitometrías, actualmente es la mejor técnica para medir la masa ósea, hasta estudios hormonales. Gracias a ellos, y a los tratamientos que se han llevado a cabo,  en algunos enfermos se han detectados otras patologías como diabetes o hipertiroidismo, que no habían sido diagnosticadas anteriormente. De ahí la importancia de los abordajes multidisciplinares para controlar y retrasar la aparición de esta enfermedad.