Estas son las razones por las que puedes presentar sangre en la orina

Doctor Francisco Torrubia RomeroEspecialista en Urología del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla

13 enero, 2022

Tres de cada 10 adultos (33%) puede presentar alguna vez sangre en orina o hematuria a lo largo de su vida. El paciente se asusta porque ve mucha sangre, pero en realidad esta produce ese efecto visual al mezclarse con la orina. En muchos casos la causa suele ser inofensiva, si bien puntualmente puede indicar un trastorno grave.

Precisamente, la hematuria suele ser una consulta frecuente de Urgencias sanitarias. La cantidad de sangre puede ser muy pequeña y detectarse solo con exámenes de orina o bajo un microscopio; mientras que en otros casos, la sangre es visible, llegando a impactar enormemente a los pacientes.

Siempre que se sea consciente de esa sangre en la orina es conveniente acudir a un especialista para averiguar cuáles pueden ser sus causas. Pero fundamentalmente hay que hacerlo visitar al urólogo cuando la orina viene acompañada de coágulos sin otras molestias al miccionar.

En concreto, las personas con hematuria tienen orina de color rojo, rosa, o marrón, según la cantidad de sangre presente, el grado de acidez de la orina, y el tiempo que haya estado. Incluso una pequeña cantidad de sangre en la orina puede hacer que la orina cambie de color. Algunas mujeres también pueden confundir una hemorragia vaginal consecuencia de la menstruación con la presencia de sangre en la orina.

En la mayor parte de los casos suele coincidir que estos pacientes no presentan otros signos ni síntomas. Pero aquellos en los que se presenta sangrado en la orina con coágulos de sangre estos pueden sentir dolor en la vejiga o en la espalda.

Generalmente estos casos están asociados a infecciones urinarias bajas, sobre todo en mujeres. Aquí la hematuria es de fácil diagnóstico porque la presencia de sangre es mayor al finalizar la micción y se acompaña de molestias miccionales y sensación continua de ganas de orinar; en ocasiones se acompaña de fiebre. En estos casos el tratamiento adecuado la resuelve en pocos días.

En la hematuria, los riñones (u otras partes de las vías urinarias) permiten que se filtren células sanguíneas en la orina. Las causas más frecuentes son las infecciones del tracto urinario como hemos contado, la infección de la próstata, o los cálculos, así como la toma de ciertos medicamentos.

En cambio, las causas menos frecuentes son el carcinoma de vejiga o renal, la toma de ciertos medicamentos, o la Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP), quistes renales. El tumor vesical es el más prevalente de las patologías malignas del tracto urinario, seguido del prostático y renal.

También puede producirse el sangrado en orina por ejercicio intenso y por la actividad sexual, aparte de por un traumatismo grave, como un accidente de tráfico o una caída, que puedan ocasionar una lesión en la vejiga o los riñones, y en consecuencia causar sangrado.

Factores de riesgo

El sangrado urinario en la mayoría de los casos no tiene consecuencias graves de forma inmediata, aunque nunca hay que ignorar la sangre en la orina. Sin embargo, y contrariamente a lo que el paciente frecuentemente interpreta, puede significar procesos urológicos de mayor entidad cuando viene acompañada de coágulos voluminosos y el paciente orina sin molestia alguna como hemos mencionado.

En estos casos ser o haber sido fumador hace más frecuente que se produzca como consecuencia de tumores vesicales, aunque la HBP es también una causa muy frecuente. El hecho es que casi todas las personas, incluso los más pequeños de la casa, pueden presentar en algún momento glóbulos rojos en la orina.

Es especialmente importante consultar si se presentara aparte del sangrado molestias al orinar, náuseas, vómitos, dolor, micción urgente, dificultad para orinar, o por el contrario ganas frecuentes de orinar, o una pérdida de peso inexplicable.

El diagnóstico

Así, en primer lugar, el médico tratará de averiguar si la causa de color rojo en la sangre es debido a la presencia de sangre en la misma. En caso de confirmarse la hematuria o la causa de la hematuria determinará en qué parece del tracto urinario o en qué otros lugares se origina mediante la historia clínica del paciente, con un análisis de orina, aparte por supuesto de un examen físico y de otras pruebas adicionales en caso de ser necesario.

Los profesionales de atención médica tratan la hematuria tratando la causa subyacente. Si ninguna afección grave está causando la hematuria, entonces por lo general el paciente no necesita tratamiento.

Como hemos contado, en muchas ocasiones el tener sangre en la orina no necesariamente significa tener un problema médico. Podría estar causado por actividades tan rutinarias como el ejercicio intenso, por ejemplo. Sin embargo, como a veces puede implicar afecciones graves, por eso siempre conviene consultarlo con un especialista en la materia.