Educar fuera del instituto, una apuesta de futuro

Los nuevos Planes Educativos de Entorno abogan por la cohesión social para alcanzar el éxito académico. Ofrecen acompañamiento y atención a estudiantes de 0 a 20 años

Con unos 450 alumnos de 23 nacionalidades distintas, el instituto Eduard Fontserè es un centro de máxima complejidad. Está ubicado en Les Planes-La Florida de L’Hospitalet de Llobregat, uno de los barrios con más densidad de población de Europa, tercero por la cola en renta per cápita en Catalunya y con población en riesgo de exclusión social, pero con una potente e innovadora apuesta educativa que ha empezado a dar sus frutos más allá de las aulas. Sin ir más lejos, el Eduard Fontserè recibió el pasado mes de junio el Premi Baldiri Reixach, concedido por la Fundació Carulla, por su proyecto teatral Somni, protagonizado por los alumnos de cuarto de ESO. Y la escuela vecina, la Joaquim Ruyra, un centro que funciona como comunidad de aprendizaje en el que madres, padres y voluntarios participan en las clases, recibió en 2017 el Premi Ensenyament del Cercle d’Economia a la mejor escuela catalana.

«Trabajamos para romper barreras; no físicas, sino mentales. Y ampliamos horizontes, porque, si no conoces, no puedes escoger. Queremos que los alumnos alcancen una formación que les permita conseguir trabajos más dignos que los de sus padres. Tener alumnos de distintas nacionalidades significa para nosotros una oportunidad. El problema no es el origen, sino el nivel socioeconómico de estos chicos y chicas», explica Josep Maria Almacellas, director del Eduard Fontserè.

El barrio de Les Planes-La Florida trabaja desde 2005 en la elaboración de estrategias que permitan dar respuesta a las necesidades sociales de sus vecinos. Lo hace a través de los denominados Planes Educativos de Entorno (PEE), que al principio se centraban en el aprendizaje y el trabajo en red para asegurar la cohesión social y el éxito académico del alumnado, sobre todo el más vulnerable. Estos PEE se han ampliado ahora con nuevos objetivos que se suman a los de los planes antiguos y que se han empezado a implementar mediante una prueba piloto que la Generalitat ha puesto en marcha este mismo curso escolar 2019-2020 en cinco municipios que ya tenían alguna experiencia con los planes educativos anteriores. Se trata de Ripoll, Terrassa, Sant Vicenç dels Horts, Esplugues de Llobregat y L’Hospitalet de Llobregat –en el barrio de Les Planes-La Florida.

Acompañar hasta los 20 años

Según el director general de Atención a la Familia y Comunidad Educativa, Juan José Falcó, la principal novedad es que estos nuevos planes educativos tienen la voluntad de ser universales. Pensados para todo el alumnado –no sólo para el que está en riesgo de exclusión–, amplían también la atención y el acompañamiento a dos nuevas franjas de edad: de 0 a 3 años y de los 16 a los 20; es decir, durante la primera franja de preescolar y también en la educación postobligatoria. «Existe un objetivo vinculado al éxito personal de todos los alumnos, porque podemos conseguir que antes de los 20 años estos tengan una certificación profesional o académica que les permita tener éxito en la vida. Y otro objetivo es que los nuevos planes educativos tengan una orientación comunitaria», explica Juan José Falcó. Y de ahí la importancia de la educación en red y no formal.

«Un alumno no solo se educa en su entorno educativo, sino también en las actividades que hace fuera de su centro escolar», mantiene Josep Maria Almacellas. El instituto Eduard Fontserè ofrece este curso 14 actividades extraescolares distintas en horarios de tarde. Un proyecto de centro que se incluye, en parte, en los PEE 0-20 y que contempla extraescolares artísticas, talleres de estudio asistido, canto coral –los chicos y chicas participaran en una ópera en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona–, biblioteca, actividades deportivas –vóley y futbol masculino y femenino– o hip-hop, entre otras.

Extraescolares para todos

«La participación en actividades extraescolares suponía para nuestros alumnos una brecha social importante. Esos chicos no pueden apuntarse a una academia de inglés, porque sus familias no pueden pagarlo. En cambio, si las ofrecemos en el centro, sí pueden acceder a la educación no formal, sujeta a las mismas normativas de nuestro centro en cuanto a respeto, trabajo en equipo, compromiso o responsabilidad. Cuando un alumno sale fuera del instituto, nos representa con todo lo que eso conlleva», explica el responsable del centro docente de L’Hospitalet.

Según el director, los PEE 0-20 no son algo demasiado novedoso para el centro, que atesora una amplia experiencia con los anteriores planes educativos y de trabajo con el entorno, construyendo comunidad educativa, ciudadana e institucional. La principal novedad recae ahora en la acción tutorial, no sólo del alumno sino también de su familia, tanto en el ámbito de la educación formal como de la no formal, a través de la figura de un integrador social. Y, en segundo lugar, la creación del Servei d’Orientació d’Àmbit Comunitari (SOAC), para acompañar y orientar a los alumnos no graduados o en peligro de abandono, en coordinación con todos los agentes de la comunidad educativa.

«Orientar y acompañar a los adolescentes en la etapa postobligatoria es muy importante para L’Hospitalet, una ciudad en la que hay un número elevado de jóvenes que no tienen ninguna titulación en este nivel de estudios. Queremos que no abandonen y que sigan estudiando, sobre todo aquellos chicos y chicas en situación de riesgo», añade Jaume Graells, teniente de alcalde del Ayuntamiento de L’Hospitalet. Según Graells, el refuerzo en la franja 0-3 de los PEE 0-20, con talleres de crianza, por ejemplo, implica de manera directa a las familias, porque, «cuando ellas se involucran en la educación de sus hijos, eso es sinónimo de éxito educativo».

Los planes también destinan más recursos a mejorar la salud del alumnado, sobre todo a aumentar la práctica deportiva y a mejorar los hábitos de alimentación y pre-vención de la obesidad entre los jóvenes. El responsable del Consistorio espera que, en el futuro, los PEE 0-20 –aún en fase de prueba– reviertan en la ciudad con «más implicación de las familias, más éxito educativo, menos abandono escolar prematuro y post obligatorio, más salud y más prevención».

Los Consistorios implicados ven con buenos ojos los PEE 0-20 y la nueva inyección de recursos de la Generalitat, aunque algunas voces denuncian que, durante la crisis, el Departament d’Educació se desvinculó del proyecto, dejando solas a las Administraciones locales. Iniciativas como Aliança Educació 360 –una plataforma educativa, social y política formada por 225 instituciones– defienden la ampliación de las oportunidades educativas de calidad para todos los alumnos como un derecho básico. Y recuerdan que la escuela no puede garantizar a todos los niños y niñas la adquisición de todas las competencias necesarias para la vida y el acceso a oportunidades educativas fuera del entorno escolar. «Celebramos que los PEE se hayan refundado y que hayan evolucionado manteniendo sus objetivos iniciales. Pero pedimos que se destinen más recursos al proyecto y que la propuesta llegue a todos los municipios de Catalunya», demanda Fathia Benhammou, directora de Aliança Educació 360. «Es sólo a partir de la creación y fertilización de un ecosistema educativo local interconectado que podremos avanzar hacia una mejora de oportunidades para todos», añade.

En su manifiesto, Educació 360, educació a temps complet, la plataforma recuerda que los niños y niñas aprenden en todos y cada uno de los espacios de la vida cotidiana –en casa, en la calle, durante unos campamentos, haciendo deporte o en las actividades extraescolares– y defiende una perspectiva global de educación que tenga en cuenta que se aprende y se educa en todas partes. Pide también, entre otros puntos, garantizar la equidad y la igualdad de oportunidades en los espacios y la educación no formal.

Más proyectos en Esplugues

En Esplugues de Llobregat los PEE 0-20 se añaden a la treintena de acciones que el municipio ha desarrollado desde 2005 en el marco del Pla Educatiu d’Entorn d’Esplugues para contribuir a la inclusión, la equidad y el éxito académico. «Todo el mundo merece ser educado», sostenía en un comunicado la alcaldesa Pilar Díaz, que defendía la necesidad de evitar situaciones de jóvenes fuera del circuito educativo. El Servei d’Orientació d’Àmbit Comunitari (SOAC) es una de la decena de iniciativas que se suman a las que ya existen, como el proyecto de acompañamiento educativo para el alumnado con dificultades; las charlas para familias; el baúl deportivo, para fomentar la práctica de juegos y deportes más allá del futbol; una iniciativa de pequeños talentos científicos; el apoyo a las bibliotecas o el fomento del inglés, a través de proyectos de auxiliar de conversaciones.