Tram: el regreso de un mito

«Con el permiso del Tramvia Blau –inaugurado en 1901 y clausurado en 2018–, el nuevo Tram supuso hace 15 años la recuperación de un medio de transporte con mucha historia en Barcelona»

El Trambaix y el Trambesòs han cumplido en 2019 15 años de su puesta en marcha. Con ellos, el área metropolitana ganaba una red de tranvía que en la actualidad cuenta con más de 29 kilómetros y 56 paradas, repartidas en seis líneas –tres en el tramo del Baix Llobregat y otras tres en el entorno del Besòs–. Con el permiso del Tramvia Blau –inaugurado en 1901 y clausurado en 2018–, el nuevo Tram supuso la recuperación de un medio de transporte con mucha historia en Barcelona: los primeros –de finales del siglo XIX– funcionaban con fuerza motora animal; y los de tracción eléctrica –que sustituyó al vapor– los popularizaron en las primeras décadas del siglo XX. El tranvía también protagonizó la única huelga durante el franquismo, como protesta por el incremento del precio de los billetes, en 1951. Aquellos vagones poco tienen que ver con los de ahora, verdes y blancos –los colores del Tram–, que en 2018 hicieron 29 millones de viajes. Una cifra récord que podría crecer exponencialmente cuando se materialice la tan discutida conexión de los dos tramos por la Diagonal, patata caliente de los últimos consistorios. Rechazada en la consulta ciudadana del Gobierno de Jordi Hereu (PSC), en 2010, y tras una sucesión de idas y venidas, la unión vio luz verde en enero, para alegría de las entidades sociales, vecinales y ecologistas que la reclamaban. Falta por ver cuándo los casi cuatro kilómetros que separan Glòries de Francesc Macià acogerán, de una vez, las vías del tranvía.