La Ciba, punta de lanza en la lucha por la igualdad

Santa Coloma de Gramenet estrena un centro dirigido a mujeres que ofrece atención a las víctimas de violencia, fomenta su independencia socioeconómica y recupera la memoria histórica

El mes de marzo es sinónimo de lucha feminista. Y este año Santa Coloma de Gramenet ha ido un paso más allá de las reivindicaciones en la calle y ha aprovechado el Día Internacional de la Mujer para inaugurar un equipamiento ambicioso: La Ciba, un espacio que quiere ser un referente a la hora de visibilizar la movilización de las mujeres y que se ha dotado de recursos para favorecer su independencia socioeconómica, la atención a las víctimas de violencia de género y la recuperación de la memoria histórica.

«La Ciba es un espacio que nos permitirá trabajar desde una perspectiva integral e innovadora todas las desigualdades que sufren las mujeres por el hecho de ser mujeres», asegura Núria Parlon, alcaldesa de Santa Coloma e impulsora de este centro pionero en el Estado. Parlon recuerda que es un proyecto que hace tiempo que se planteaba «y se han hecho pasos importantes para que sea una realidad», tras dos años de intenso trabajo. El primer paso: la reconversión de una antigua fábrica de productos farmacéuticos en un equipamiento de 6.000 m2, inspirado en proyectos similares que están en marcha en países como Grecia, Estados Unidos o Canadá.

De momento se ha habilitado la mitad de la superficie –3.300 m2– para acoger diferentes proyectos. Uno de los más destacados es el que se dedica a abordar las violencias machistas, el Centre d’Informació i Atenció Integral a les Dones (CIARD), que amplía y multiplica los servicios del Centre d’Informació i Recursos (CIRD), creado en 1996 en la ciudad. Con atención continuada de 8 h a 20 h, ofrecerá atención y acompañamiento especializado en los procesos de recuperación a víctimas de esta violencia. «Hemos adecuado el espacio para que las mujeres puedan venir con sus hijos si lo necesitan», detalla Maribel Cárdenas, directora de políticas de igualdad del Ayuntamiento. Destaca, además, el trabajo que llevan a cabo con las chicas de menor edad. «Ahora disponemos de un espacio de atención que apela a las más jóvenes, con una psicóloga que habla su mismo idioma», añade Cárdenas. De hecho, es en el colectivo de las mujeres jóvenes donde los servicios de La Ciba más quieren incidir. «Debemos trabajar para que tengan futuro y no sufran una violencia estructural», defiende Cárdenas.

Los responsables del proyecto recuerdan que las necesidades de las mujeres son parecidas en todas las ciudades del entorno, pero mantienen que Santa Coloma, por ejemplo, tiene elementos sociológicos propios. «Tenemos rentas muy bajas; por ello necesitamos potenciar la economía feminista», añade la directora de políticas de igualdad. La pluralidad también es una característica que define la ciudad. «Es un canto a la diversidad», añade Cárdenas.

La primera fase del proyecto de La Ciba también incluye un centro de documentación y recuperación de la memoria histórica de las mujeres, un espacio de uso común, otro en el que se podrán organizar eventos culturales, un espacio expositivo, salas de reuniones y de atención personal y un espacio infantil. «Nos permitirá organizar actividades teatrales y creativas, al mismo tiempo que destinamos espacio a las familias», detalla la alcaldesa.

Un proceso participativo

Una de las características que definen a La Ciba, según sus impulsoras, es el hecho de haber trabajado el proyecto codo con codo con las diferentes asociaciones de mujeres de Santa Coloma. «A muchas mujeres les presentábamos el centro durante la jornada de puertas abiertas y lloraban de emoción», recuerda orgullosa Cárdenas. Y es que, durante los dos años que se ha ido forjando la iniciativa, una comisión formada por representantes de grupos locales de mujeres ha podido participar en su desarrollo.

«Propusimos la creación de un espacio infantil, para que las mujeres puedan asistir a los cursos o talleres cuando tienen que hacerse cargo de sus hijos», explica Antonia Ortega, presidenta de la Coordinadora de Asociaciones de Mujeres de Santa Coloma. Esta agrupación se creó en 1982 y Ortega la lidera desde hace 12 años. «La ciudad ha avanzado mucho, pero tenemos que seguir luchando por la igualdad», reconoce. «Queríamos tener una habitación propia y lo hemos conseguido. Ahora esperamos mantenerlo, para que se beneficien de ello muchas mujeres», asegura la presidenta de la coordinadora.

Una de las entidades más jóvenes de Santa Coloma dirigida por y para las mujeres es The Suffragettes, que nació hace cinco años para «revindicar la memoria histórica de las mujeres, la abolición de la prostitución y la explotación que suponen los vientres de alquiler y muchas otras desigualdades», detalla Marysol Perianes, una de sus integrantes. Aseguran que The Suffragettes es un espacio de encuentro, reflexión y formación en feminismo. En la actualidad son 63 socias y organizan actos culturales con temática feminista. Para The Suffragettes, La Ciba es «una gran noticia y, sobre todo, un compromiso de una institución con la igualdad entre hombres y mujeres», afirma Inma Abilleira, también miembro de la entidad. Aseguran que los servicios que ofrece el equipamiento pueden ayudar a una gran cantidad de mujeres en ámbitos como el laboral y el social. «También en el emocional: hará que nos sintamos más fuertes dentro de una sociedad a la que le cuesta reconocer nuestros logros», dice Patricia Comesaña, de la misma entidad.

Aunque no todo son elogios hacia el proyecto. Otra de las entidades que ha formado parte del grupo de trabajo es Artemis, una asociación de mujeres colomenses creada en 2009 y que en la actualidad cuenta con unas 60 integrantes. Leonor Cuadrado, una de ellas, lamenta que no se haya contado con la entidad para tomar decisiones: «Se nos explica el proyecto cuando ya está decidido», lamenta. Cuadrado cree que debería cambiarse «la dinámica de los grupos de trabajo para consensuar los detalles». Artemis considera que La Ciba és un gran avance, pero están a la expectativa de conocer, por ejemplo, el presupuesto que se destinará a cada servicio.

En 2022, la segunda fase

El objetivo del Ayuntamiento es que La Ciba trabaje a pleno rendimiento en 2022. Será cuando se habiliten las plantas superiores del edificio para destinarlas a un espacio de coworking y un vivero de empresas impulsadas por mujeres. «Queremos habilitar espacios para mujeres que quieran desarrollar su idea y proyecto empresarial, así como fomentar programas de inserción laboral», detalla Parlon. «Nuestra fecha límite es el 8 de marzo de 2022», dice la alcaldesa de Santa Coloma, que espera que  pueda hacerse incluso antes de lo previsto. Será cuando se hayan invertido los 3,5 millones restantes en el proyecto, que incluirá, en su segunda fase, un área residencial para mujeres maltratadas.

De aquí a dos años, el centro doblará su superficie dedicada a las mujeres. «Este proyecto es singular, humilde y ambicioso», define Maribel Cárdenas, directora de políticas de igualdad del Consistorio. Y recuerda cómo en los inicios del proyecto surgían dudas. «¿Cómo vais a llenar un equipamiento tan grande?», asegura que le decían los más escépticos. «Y no se plantean que, por ejemplo, las pistas de atletismo tienen el doble de superficie y nadie cuestiona si tendrán suficiente uso», argumenta. «Estoy orgullosa, es un proyecto muy potente», añade Cárdenas.

Primeras semanas

De momento, durante este mes de marzo, La Ciba ha programado una gran cantidad de actividades. Una exposición sobre mujeres Poderosas, del fotoperiodista Joan Guerrero; la obra teatral Sex Toy, la rebelión de las muñecas; y también conferencias y actividades musicales y dirigidas al público infantil, que completan la oferta del espacio durante las primeras semanas después de su puesta en marcha. 

La Ciba cuenta, además, con un elemento distintivo creado mucho antes, el mural Tiempo de mujeres, de 125 m2 y situado en la fachada del edificio, elaborado por la artista vasca Irantzu Lekue, con la participación del Consell de Dones de Santa Coloma y otros colectivos locales, que ayudaron a definir los elementos simbólicos que lo componen, recordando las luchas feministas de la ciudad.

LA RECONVERSIÓN DE UNA ANTIGUA FARMACÉUTICA

El edificio de la antigua Ciba está situado cerca del puente viejo de Santa Coloma de Gramenet. Fue una fábrica de productos farmacéuticos durante cuarenta años. En los ochenta la fábrica cerró y el Ayuntamiento adquirió el edificio. Hasta el año 2000 se destinó a servicios judiciales de la ciudad y a un instituto de secundaria, el Institut Salzereda. Desde entonces se hallaba en desuso. Las obras han permitido recuperar un edificio industrial con criterios de sostenibilidad ambiental. De los tres millones de euros iniciales que el Ayuntamiento ha destinado a la Ciba, 2,2 han servido para rehabilitar el edificio y 750.000 euros, procedentes del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder), para poner en marcha el equipamiento.