El asma, un problema respiratorio para todas las edades

Lorena Comeche y Arancha PlazaJefe asociada del Servicio de Neumología y alergóloga del Servicio de Alergología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid

24 abril, 2018

En primavera las alergias al polen son las verdaderas protagonistas de las consultas de Neumología, que sin embargo tienen como ‘paciente’ fijo durante todo el año al asma, la enfermedad de las vías respiratorias más frecuente, con más de 2,5 millones de afectados en España. Una relevancia que le ha valido tener hasta un Día Mundial, que se celebra el próximo martes 1 de mayo.
Además, la enfermedad tiene una incidencia especialmente alta en la infancia, ya que afecta al 10 por ciento de los niños, lo que la convierte en la enfermedad crónica más habitual entre los más pequeños de la casa.
Los síntomas más comunes son la sensación de falta de aire, opresión torácica, tos habitualmente seca, irritante o con secreciones respiratorias y la autoescucha de ruidos respiratorios a modo de silbidos. De hecho, a veces cuando estos síntomas son nocturnos acaban despertando al paciente.

¿Por qué se producen?
Todos ellos son consecuencia de la inflamación de las vías respiratorias. El bronquio es un tubo por donde pasa el aire que llega a los pulmones. Por dentro está tapizado por un revestimiento llamado mucosa bronquial, y en el asma se inflama y dificulta el paso del aire.
Su origen puede deberse tanto a factores del propio paciente como ambientales. Entre los primeros, la genética juega un papel clave ya que algunos genes predisponen la atopia (capacidad de un sujeto para generar respuestas alérgicas al exponerse a una determinada sustancia: pólenes, ácaros, hongos, epitelios de animales) y otros que predisponen a una hiperreactividad bronquial ante un determinado estímulo (alérgenos, infección, contaminación, etcétera).
Además, también influyen otros factores como la obesidad, el sexo (en la infancia es más frecuente en niños, mientras que en la edad adulta hay más casos en mujeres), haber nacido de forma prematura, o no haber sido alimentado con leche materna.
Y en lo que respecta a los factores ambientales, los más habituales son las infecciones respiratorias, en especial las virales, de modo que hasta un 40% de los niños que ingresan en un hospital por una bronquiolitis por el virus respiratorio sincitial (VRS) desarrollan un asma en la infancia; o el tabaco, que incrementa el riesgo de asma en los fumadores, pero también entre aquellos que padecen el humo de forma pasiva, sobre todo durante la infancia o la gestación, cuando la madre fuma.

¿Cómo sé si es una tos puntual o tengo asma?

Cualquier tos mantenida debe hacer sospechar un asma. Es más, el asma es la causa más frecuente de tos crónica (cuando dura más de 8 semanas). Además, es significativo cuando se asocia a dificultad respiratoria, silbidos del pecho, cuando siga un patrón estacional, si se identifican determinados desencadenantes o hay antecedentes familiares.

Probablemente se podría decir que cualquier tos de más de 7-10 días debería ser evaluada por un médico de familia, y que cualquier tos mantenida sin diagnóstico debería ser evaluada por un neumólogo.

Para su diagnóstico, además de identificar todos estos síntomas, se suelen realizar pruebas de función respiratoria, en las que se evidencia una obstrucción variable de los bronquios (espirometría y prueba broncodilatadora), inflamación bronquial (determinación de la fracción de óxido nítrico en aire exhalado, conocido como FENO) o hiperrespuesta del bronquio a un estímulo broncoconstrictor (test de provocación bronquial).

El tratamiento, clave para su manejo

Una vez confirmada la enfermedad, el tratamiento es muy importante alcanzar un buen control para no presentar síntomas, evitar crisis y pérdida de función pulmonar en un futuro.
Para ello se usan inhaladores que se pueden dividir en dos tipos: los que alivian los síntomas, llamados de rescate; y los de mantenimiento, para controlar la enfermedad cuando los síntomas son persistentes.

Esperemos que con esta breve explicación te hayamos podido ayudar a conocer algo más el asma.