¿Podemos perder audición con el uso de la mascarilla?

Dr. Manuel Cañete DomínguezOtorrinolaringólogo del Hospital Quirónsalud de Cáceres

18 febrero, 2021

Según advierte la OMS, la pérdida de audición puede deberse a causas genéticas, complicaciones en el parto, a algunas enfermedades infecciosas, puede ser consecuencia de infecciones crónicas del oído, del empleo de determinados fármacos, por la exposición al ruido excesivo, o bien por el envejecimiento.

Aunque parezca que no existe relación directa, hoy en día una de las consecuencias del uso de la mascarilla es la sensación de pérdida de capacidad auditiva. Además, para las personas que ya padecían pérdida de audición, entender mejor a quién les rodea se ha llegado a convertir en un auténtico desafío.

Eso sí, la mascarilla no solo ha agravado el problema de la persona que escucha, sino también de la que habla, ya que se tiende a elevar más la voz para hacernos entender y esto puede ocasionar alteraciones y cambios en la misma, así como los problemas de garganta, o incluso las disfonías.

Con ello, en esta pandemia han aumentado el número de las consultas de oído, tanto para las personas que tenían dificultades previas como para los que no, y es que, entre las posibles causas de esa pérdida de audición se encontrarían la disminución en la calidad del sonido del emisor por la barrera física que supone la mascarilla, así como la imposibilidad de leer los labios del receptor; lo que sumado genera problemas a la hora de entender los mensajes.

Debes partir de la idea de que es normal que no oigas como antes con la mascarilla. Hoy en día es un elemento indispensable en esta pandemia, pero también un obstáculo para el habla y la audición. Por eso, debemos buscar nuevas estrategias para mejorar nuestra audición, como buscar lugares sin ruido, hablar más despacio o incluso repetir más las frases si fuera necesario.

Ante cualquier duda, síntoma relacionado con la pérdida de audición, obstrucción nasal, cambios en la voz, bultos en el cuello, etc., no obstante, siempre es súper importante acudir al otorrinolaringólogo y a pesar de esta pandemia, para descartar un problema grave, más si cabe con una especialidad tan visual como ésta en la que se necesita explorar y ver para diagnosticar. No hay que olvidar que el coronavirus no ha hecho desaparecer al resto de las enfermedades y patologías graves.

Es más, animo a los pacientes a no tener miedo de acudir al hospital puesto que hoy en día son centros seguros frente al contagio de coronavirus, dado que han diseñado circuitos limpios del virus. Además, en el caso del centro de Quirónsalud Cáceres, éste cuenta con la certificación ‘Applus Protocolo Seguro frente a la COVID-19’, que acredita su cumplimiento de los estándares más exigentes de desinfección frente a esta enfermedad.

CÓMO NOS AFECTA LA FALTA DE AUDICIÓN EN EL DÍA A DÍA

Y es que la detección temprana ante una pérdida de audición es vital porque puede mejorar fácilmente con la utilización de audífonos, de implantes cocleares y de otros dispositivos de ayuda, así como con el empleo de subtítulos, del aprendizaje del lenguaje de signos y de otras medidas de apoyo educativo y social.

Las personas con problemas previos de audición, a pesar del uso de audífonos o de implantes, suelen precisar de la labiolectura para una mejor comprensión del lenguaje, algo que ahora les es imposible. En esta pandemia, al haber desaparecido esta labiolectura, muchas personas consultan porque creen que han perdido audición al tener más dificultades a la hora de entender a los demás.

En esta pandemia, entre las soluciones para atacar este problema, la más extendida podría ser el uso de mascarillas transparentes, siempre y cuando estén correctamente certificadas y homologadas, además de una buena vocalización a la hora de hablar, acompañada de gesticulación. Ésta es la mejor ayuda que podemos ofrecer.

¿QUÉ ES PERDER AUDICIÓN?

En concreto, la OMS explica que la pérdida de audición tiene lugar cuando no se es capaz de oír tan bien como una persona cuyo sentido del oído es normal, es decir, cuyo umbral de audición en ambos oídos es igual o superior a 25 dB. Puede ser leve, moderada, grave o profunda. Afecta a uno o ambos oídos y entraña dificultades para oír una conversación o sonidos fuertes.

Además, una de las principales consecuencias de la pérdida de audición es la limitación de la capacidad de la persona para comunicarse con los demás, y es que, los problemas de comunicación pueden tener efectos importantes en la vida cotidiana y generar sensación de soledad, aislamiento y frustración, sobre todo en las personas mayores que padecen pérdida de audición.

En los niños con pérdida de audición desatendida, el desarrollo del habla se suele retrasar. Por eso, veo fundamental controlar los problemas de audición en los niños por motivos de salud, pero también por rendimiento académico.

No hay que olvidar que su pérdida influye de manera directa en las notas, más aún si no se trata, puesto que provoca un sobreesfuerzo que debe de hacer el estudiante para captar todo lo que dice el profesor y que suele acabar en agotamiento mental, con la consiguiente pérdida de atención.