Sigue estas pistas para identificar posibles problemas ortopédicos en los más pequeños de la casa

Por la doctora Lourdes Álvarez HolgadoEspecialista de laUnidad Multidisciplinar de Rehabilitación y Ortopedia Infantil del Hospital Quirónsalud Marbella.

6 abril, 2022

La detección a tiempo de alteraciones ortopédicas en los más pequeños de la casa es fundamental a la hora de que estos gocen de un desarrollo adecuado y de evitar problemas en la edad adulta. Se trata de cuerpos en desarrollo en los que, en gran parte de los casos, es todavía posible revertir ese posible problema que pueda condicionar la calidad de vida de los menores, que un día serán adultos.

Aquí la observación de los padres es fundamental a la hora de detectar estas alteraciones ortopédicas. Así el que los padres noten una forma anómala de caminar o la posición diferente en pies o rodillas, suelen ser la primera pista que les hace acudir a consulta con el médico rehabilitador. De hecho, la detección precoz y una adecuada terapia correctiva son fundamentales para evitar a futuro problemas de salud que puedan, en algunos casos, incapacitar o incluso mermar notablemente la calidad de vida de los pacientes.

Existe un gran porcentaje de casos en los que la ausencia de síntomas, como el dolor, han originado que pasen desapercibidas malformaciones de gravedad. Por ejemplo, llama poderosamente la atención la alta cifra de diagnósticos de desvío de columna (escoliosis) que se detectan en pacientes que han sufrido accidentes de tráfico en la edad adulta, y sin que estos fuesen conscientes de la existencia de esa anomalía.

¿En consecuencia? Al no haber buscado tratamiento en el momento adecuado se ha facilitado el desarrollo de dolencias colaterales con las que los pacientes han convivido restándoles importancia, cuando podrían haberlas evitado.
Ante este escenario, el perfil del paciente es muy variado y los diagnósticos tratados de diversa índole. En primer lugar, tenemos a los recién nacidos y a los lactantes (desde el nacimiento al primer año de vida), y después se trabaja con los menores de 12 a 24 meses; seguido del grupo de 2 a 15 años; y finalmente con los mayores de 15 años.

El caso de los recién nacidos y lactantes

En el caso de los primeros, hasta el año de vida, hay que discernir las alteraciones congénitas (tortícolis muscular congénita, escoliosis congénita, oblicuidad pélvica congénita, por ejemplo), y aquellas derivadas de posturas prolongadas (plagiocefalia, o el síndrome del niño moldeado, entre otras).

En este caso, la detección temprana por parte del neonatólogo o del pediatra es imprescindible ya que suelen ser los primeros especialistas que advierten de la existencia de una posible alteración ortopédica.
Además, estos están capacitados para que, de inmediato, sea activado el protocolo de derivación a nuestra consulta donde trabajamos en la terapia de rehabilitación más apropiada para su máxima corrección, pudiendo de esta manera ofrecer la mejor calidad de vida al paciente.

A partir del año del vida

A partir de los 12 meses, las patologías que propician la visita a una Unidad Multidisciplinar de Rehabilitación Infantil varían enormemente en función de la edad. En concreto, en los primeros años de vida, cuando comienzan a caminar, la observación de los padres es fundamental para la detección de las alteraciones ortopédicas. Son ellos quienes advierten de que pasa algo tras observar que su hijo camina mal, que tiende a cojear, o que mete las rodillas hacia el interior de la pierna, por ejemplo.

Principales procesos de la rehabilitación infantil

Con ello, encontramos la siguiente categorización de procesos de rehabilitación infantil en base a la segmentación de pacientes en función de su edad:

  • Recién nacido: torticolis muscular congénito; escoliosis congénita; síndrome del niño moldeado; parálisis braquial obstétrica; displasia del desarrollo de cadera; metatarso aducto; pie zambo; pie talo valgo; mielomeningocele; malformaciones congénitas; artrogriposis.
  • Del primer mes al primer año: escoliosis infantil; escoliosis congénita; escoliosis asociada a síndromes; dedo en resorte; oblicuidad pélvica congénita; alteraciones rotacionales del miembro inferior; pie cavo; parálisis cerebral; síndromes pediátricos; encefalopatías; niño hipotónico.
  • De 2 a 15 años: escoliosis juvenil y del adolescente; cifosis; dolor vertebral; enfermedad de Perthes; alteraciones angulares del miembro inferior (genu varo, genu valgo…); alteraciones rotacionales del miembro inferior (anteversión femoral, torsión tibial); pie plano; síndrome de down; artritis crónica juvenil; o miopatías.
  • Mayores de 15 años: seguimiento de escoliosis; parálisis cerebral; miopatías; mielomeningocele; artritis crónica juvenil; osteocondrodisplasias.

La Unidad Multidisciplinar de Rehabilitación y Ortopedia Infantil del Hospital Quirónsalud Marbella está especializada en el diagnóstico y en el tratamiento de los trastornos ortopédicos y neurológicos en el niño, desde su nacimiento hasta la edad adulta.

Nuestros especialistas ofrecen la respuesta necesaria a las posibles deformaciones de origen genético, así como a aquellas originadas por otras causas, como puede ser una incorrecta educación postural continuada en el tiempo, o bien un episodio inesperado como es el caso de un accidente de tráfico.

Y es que, como hemos comentado, detectar estas posibles alteraciones ortopédicas a tiempo, cuando son niños, permite poder revertir futuros problemas que, de otra manera, en la edad adulta pueden mermar la calidad de vida de quien los padece.